Dentro del ciclo solar anual existen dos momentos destacados: los Solsticios. Esta palabra deriva del latín solstitium, Sol y statum, detención. 

Son los dos momentos del año en que el Sol parece quedarse inmóvil durante unos días. Los solsticios señalan los extremos del eterno movimiento pendular que va de la luz y el calor (verano) hacia la oscuridad y el frío (invierno). 

Estos dos puntos del tiempo eran llamados por los antiguos la Puerta de los Hombres (verano) y la Puerta de Los Dioses (invierno) y fueron celebrados con fogatas y antorchas, el Fuego, en todas las culturas. 

El Fuego, representación del Sol y elemento transformador de todo, era invocado para que siguiera manteniendo la Vida y no perdiera su fuerza.

El solsticio de invierno es un tiempo de silencio, recogimiento interior y meditación. En la Naturaleza representa el momento en que han sido recogidos los frutos y seleccionado el mejor de ellos. A este se le extrae la semilla que se conserva cuidadosa y pacientemente, esperando que llegue el tiempo para sembrarla y hacerla germinar.

Capricornio, décimo signo del zodíaco, representa el momento en que un proceso culmina y la energía se concentra para poder arribar y dar forma final al objetivo deseado. Para ello abandona las variaciones, se despoja de lo superfluo, se aliviana y se atiene a lo imprescindible. Solo atiende a lo esencial para ascender y llegar a la meta.

Generalmente en este tiempo hacemos nuestro balance anual. Aceptamos que estamos ahora frente al resultado (cosecha) de la decisión (semilla) que pusimos en movimiento (sembramos) en los meses de Marzo-Abril y que todas las formas tienen por detrás la trama del TIEMPO, el constructor. 

Que todo es producto de un proceso.

Capricornio nos pone en contacto con las leyes naturales que rigen en todo el Universo. Es nuestra oportunidad para comprender que no podemos modificarlas: solo conocerlas y actuar de acuerdo a ellas. 

Tenemos por delante unos meses para reflexionar sobre nuestra orientación en el próximo ciclo.

El signo de Capricornio, junto con Tauro y Virgo, conforma la trilogía del elemento Tierra y está regido por el planeta Saturno. En nuestro cuerpo se manifiesta en nuestros huesos. Simbólicamente, esta energía se representa con  la montaña, el eremita y el anciano sabio.

La fuerte presencia de esta energía en la Carta Natal (Sol, Luna, Ascendente) define un temperamento de fuerte voluntad, metódico, paciente, perseverante, disciplinado y responsable. Son personas que planifican su tiempo hacia adelante. Tienen el talento de sostener sus compromisos y disfrutan del esfuerzo que realizan para conseguir sus objetivos. Su conocimiento es producto de su experiencia de vida y confían plenamente en ella.

Personas nacidas bajo este signo:  Mao Tse-Tung,  José Stalin, Gurdjieff, Mohammed Ali, Al Capone, Richard Nixon, Marlene Dietrich, Ava Gadner, Diane Keaton.